Escritura y deriva sin futuro.

jueves, 6 de enero de 2011

ANÁLISIS ALUCINADO: Parques temáticos y EL HUMO

Narnia se había convertido en un parque temático.


(Estética Disneylandia, detalles dibujados con trazo grueso)
 
Pocos días antes de rodar, los decorados, vestuarios y accesorios de la puesta en escena habían sido pisoteados y fotografiados por miles de turistas. Todo tenía el deslucimiento y la tristeza de la madera de plástico, la pomposidad de Disneylandia y las maquetas de huevo Kinder. Imaginé al equipo rodando escenas en los accesos prohibidos de Port Aventua, en los puertos abandonados de Isla Mágica, robando planos para armar el gran simulacro de la serie B. Los escenarios eran, en realidad, un ensueño de J. G. Ballard, construido a partir de las cabinas defectuosas y las carrozas de una cabalgata pasada. Es el kitsch de los parques temáticos, un kitsch prematuro surgido de un género reciente: El de adaptar atracciones de feria. Sin embargo, quede claro que "Piratas del Caribe" propone la simulación total. En Narnia esta simulación no cuaja, dejando entrever los engranajes y el ruido de las canoas mecánicas al remontar la cuesta. Michael Apted ha sido sutil pero ha dejado abierto el portal hacia ese mundo donde las montañas se suben únicamente para disfrutar del descenso, un mundo sin epilépticos ni tripulantes bajitos, con hilo musical omnipresente, donde los héroes posan en fotos de recuerdo mientras montan el Dragón Khan.

Narnia 4 podría ser un melodrama cámara al hombro en el que los actores de un parque temático, vestidos con sus disfraces de príncipes, piratas y magos, se subieran en el barco anclado del muelle y soñaran un viaje épico, una realidad consensuada que, como en Dragones y Mazmorras, transformara el parque de atracciones en una fantasía de alto presupuesto.



El humo de Lost. Icono de próximas generaciones, el mal abstracto, el comodín mitológico, sellará todo trabajo que se advenga a esta "no-estética pastichera": La cabecera de las letras blancas improvisada para el capítulo piloto, el submarino de la quinta temporada, la jungla como escenario atemporal y salvación económica... Y el humo. El mismo humo cutre que aparece en Narnia 3 para llevarse al pueblo y justificar la trama. Ahí está, ¡EL HUMO negro! ¡Que alguien con estudios, un académico, un arqueólogo haga una "Biografía del Humo negro"! Un tratado sobre la presencia y reencarnación de este ente abstracto en la historia del género. Yo soy perezoso y no tengo estudios.

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